Desde las 10:00 los vehículos empezaron a circular por la calle Santa Prisca y avenida 10 de Agosto. Los pocos obstáculos que pusieron los estudiantes del colegio Mejía fueron retirados por los transeúntes.
Así se reestableció el tránsito vehicular, luego de cerca de tres horas de permanecer interrumpido.

"Por la dignidad y los derechos de los estudiantes... Patrón Mejía, siempre contigo Edison Cosíos”, se leía en un cartel que los alumnos de la institución colocaron en la zona.
Los jóvenes, con piedras y dos latones grandes, cerraron el paso por el sector. Muchos ciudadanos transitaron a pie ante la falta de transporte público que se desvió por la av. 6 de Diciembre, por donde recorre la Ecovía. Las unidades del Trolebús y Metrobús tuvieron que tomar esa ruta.
Hacia las 10:00, los estudiantes abandonaron la av. 10 de Agosto y se replegaron en los exteriores del colegio. Allí se bloqueó el paso por la calle Vargas. En este último sector hubo escaramuzas entre policías y manifestantes.
El caso del estudiante Édison Cosíos es investigado por la Fiscalía y está en etapa de indagación previa (etapa reservada de investigación), a cargo del agente fiscal Henry Estrada.
Cosíos, alumno del Colegio Mejía, fue impactado por una bomba lacrimógena en la cabeza el pasado 15 de septiembre, en el interior del plantel. Actualmente permanece en el Hospital de los Valles, donde le diagnosticaron insuficiencia renal.
La semana pasada se conoció que el oficial que presuntamente agredió al joven huyó del país.
“Estaremos aquí hasta que nos hagan caso”, dijo uno de los manifestantes que prefirió mantenerse en anonimato. El caso Cosíos “no tiene que quedar en la impunidad”, agregó.
Tomado de El Comercio.