Édison Cocíos, de 17 años de edad, estudiante de quinto año del Colegio Mejía de Quito, camina entre la vida y la muerte en el área de Cuidados Intensivos del Hospital Eugenio Espejo. La tarde del jueves, durante las manifestaciones en rechazo a la jornada de ocho horas para los profesores, recibió el impacto de una bomba lacrimógena en el parietal izquierdo.
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| Estudiantes del Mejía mrchan en solidaridad con Edison Cocíos |
Sus compañeros de aula se solidarizaron con los familiares ayer y realizaron una manifestación pacífica en los exteriores del lugar donde estudian. Con mensajes como: “Alto, no más violencia” y “no a la represión brutal”, repudiaron el accionar de la Policía durante las manifestaciones.
Dolor
David, Raymond, Julio y otros compañeros recordaron que auxiliaron a Édison cuando se desplomó por el impacto que recibió en la cabeza. Aclararon que en ese momento se encontraban en el interior del Colegio, a la altura del estadio.
Para los menores, los disparos de la Policía fueron a quemarropa. Luego de recibir el impacto, Édison habría sido trasladado por los jóvenes hasta el área del internado donde después de varios minutos habría sido asistido por paramédicos.
Incertidumbre
El padre del menor, Manuel Cocíos, deposita toda su fe en Dios y en los médicos que están interviniendo a su hijo. Pidió, además, ayuda al Gobierno. “Como padres, nos vemos impotentes al ver que la vida de mi hijo se está apagando”, dijo.
Los médicos le han dicho que tiene que esperar 48 horas para ver cómo evoluciona. Hasta el mediodía de ayer, el joven se mantenía inconsciente. La noche del jueves fue intervenido quirúrgicamente.
El padre aseguró que tiene videos del momento en que la Policía habría ingresado al establecimiento para disparar a los manifestantes. “Mi hijo ha estado dentro del colegio… La bomba la lanza el policía intencionalmente a la cabeza. Mi hijo tiene destrozado el cráneo y el médico tratante le ha dado 48 horas de vida”, afirmó.
Édison es el menor de tres hermanos. Soñaba con convertirse en diseñador gráfico y su padre dijo que otra de sus aspiraciones era liderar el Consejo Estudiantil del Colegio.
Criterio médico
Manuel Jibaja, médico de cuidados intensivos del Hospital certificó que el menor sufre un trauma encefálico grave. Que, por la fuerza del impacto, hay un desplazamiento del hueso del cráneo, un fuerte hematoma y un hundimiento del cerebro.
Su pronóstico es reservado. Están a la espera de la evolución. Hay mayores esperanzas por el hecho de que es joven. “Será necesaria una nueva cirugía para evacuar el hematoma”, informó.
Tomado de el Periódico La Hora





